
Uno de los mejores lugares para estar un 23 de abril es, sin duda, Zaragoza.
En Aragón es un día de fiesta, se celebra San Jorge y a los niños se les da una paga para que se compren cuentos, las familias se echan a la calle y todo el mundo forma parte de una celebración que emociona a cualquiera que pase por allí.
Este año repito. Tenía muchísimas ganas de volver y vivir de nuevo el espíritu lector que invade las calles. Además este jueves tendré la suerte de firmar en una librería queridísima: la Libroteca del Gato de Chesire. Por si eso fuese poco, firmaré junto a Chiki Fabregat, amiguísima del alma, con la que me lo voy a pasar pipa, seguro.
Pero es que además, podré conocer a los libreros y libreras de El Armadillo Ilustrado, librería que sigo desde hace mucho tiempo y admiro su trabajo, el fondo que tienen y… Bueno Que han sido majísimos al dejarme un huequito en su puesto.
Tengo muchas ganas de reecontrarme con los minilectores de Zaragoza. La primera vez que fui me dejaron impresionada. Nunca olvidaré que allí se formó la primera fila de familias que esperaban su firma. Karol Conti me dijo “tienes trabajo”, levanté la vista y vi a todos aquellos niños y niñas y no lo podía creer. Me levanté a saludarlos y me senté a firmar emocionada.
Ojalá que este jueves también esté lleno de emociones bonitas.
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